domingo, 11 de febrero de 2024

LAS TAPADAS O TAPADERAS EN EL CARNAVAL DE SANTA CRUZ DE TENERIFE

 


Históricamente, el origen del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife se remonta al siglo XVI, con los primeros asentamientos españoles. Desde entonces y sin interrupción se han venido celebrando hasta la actualidad, con el nombre eufemístico de Fiestas de invierno durante la dictadura franquista, siendo el único lugar de España donde no se dejo de celebrar durante la prohibición.

A fines del siglo XVIII y en lo primeros años del XIX, adquirió un gran desarrollo la costumbre de "las tapaderas" o “tapadas”. Se trataba, por lo general, de damas pertenecientes a la "buena sociedad" que, se vestían a modo de las clases populares, con “mantos y sayas”, mantillas, o grandes sombreros, cubriéndose totalmente el rostro y mezclándose con la gente en los festejos populares, sin ser reconocidas.

Su campo de actuación eran las horas del paseo en los días de fiesta "en el que había ventorrillos y cajas de turrón". Hay quienes de una manera acertada han sugerido que tales "tapadas" podrían esconder "debajo de un refajo dieciochesco de blondas" algún representante del sexo contrario. Lo que parece evidente, es que "las tapadas" de los siglos XVIII y XIX, son un antecedente directo de aquellas mascaritas de "la sábana y el abanador" que tanto se prodigaron en las primeras décadas del siglo XX.

Por estos años también se acostumbraba formar grupos de máscaras con un tema determinado en la concepción de sus disfraces. Estas "comparsas" frecuentaban en los días de Carnaval las casas en las que se celebraba algún baile, donde llevaban a cabo alguna representación.

Al no disponer de centros de reunión adecuados, la inmensa mayoría del pueblo celebra estas fiestas en las tabernas, o en las calles. En cualquier plaza o esquina, se reunían grupos de personas para cantar y bailar.

Los carnavales en la primera mitad del Siglo XIX no diferían mucho de las celebraciones en décadas precedentes. Como en el siglo anterior, la familia de la buena sociedad, celebraba bailes en su domicilio, a los que asistían una nutrida concurrencia. Posteriormente, este tipo de festejos irá desplazándose a sociedades y locales públicos.


En 1908, los carnavales atraen a multitud de personas, también de otros lugares. Es un hecho evidente que los carnavales constituyen un foco de atracción turística, con todas las ventajas que ello reporta a la población. Con motivo de los carnavales de 1910 se inician los cosos y concursos.

El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife es un reflejo del carácter de puente entre América y Europa que las Islas Canarias tienen. Los Carnavales de Tenerife han sido declarados Fiesta de Interés Turístico Internacional por el Ministerio de Turismo y se encuentran entre los más importantes del mundo, como refleja el hecho de que en el año 2000 Santa Cruz de Tenerife fue nombrada Capital Mundial del Carnaval. En la actualidad se están concluyendo las gestiones para que la UNESCO declare el Carnaval de Tenerife como Patrimonio de la Humanidad.



jueves, 1 de febrero de 2024

INDUMENTARIA: Bordados

 


Bordados

Hay una hipótesis que afirma que el origen de este arte se remonta a la milenaria cultura oriental, concretamente en China, donde se bordaban motivos en las vestimentas de los dignatarios de la corte que representaban el sol, la luna y el dragón.

En la Edad Media, dado el incremento del comercio con Oriente, se da una progresiva difusión del bordado por toda Europa. A principios del siglo XVI, aparece el bordado de hilos contados, obra de manos femeninas, realizado blanco sobre blanco, para adornar los linos de las iglesias, de las casas y de la vestimenta. Sus dibujos eran extremadamente sobrios, siendo muy importante durante el siglo XVII, dado el interés mostrado por los artistas de la época