![]() |
| Tenerife - Hombre de Tacoronte (Alfred Diston, Yale) |
BIC REVISTA DE PATRIMONIO DE TENERIFE Artículo escrito por Dulce Rodríguez de la Rosa, aparecido en el nº 4 de esta revista en el mes de mayo de 2023
El frecuente comercio con el Reino Unido y otras naciones permitió contar desde finales del s. XVIII con importaciones de telas británicas (primero de lana y lino, y posteriormente algodón). La historia de “la manta” en Tenerife va unida a los contactos comerciales establecidos por esta isla con Inglaterra desde el siglo XVII. A partir del s. XIX tenemos constancia de que en la isla las mantas de cama inglesas, dobladas en dos y fruncidas, se usaban como prendas de exterior y abrigo, a manera de capote o capa.
Así las describe A. Diston (lámina “Hombre de Tacoronte”, 1824):
“La parte más llamativa de su atuendo consiste en una manta inglesa doblada sobre un trozo de cuerda que se ata alrededor del cuello. Esta forma una capa que lo defiende de las casi diarias lluvias que caen en el elevado lugar donde habita, y envuelto en ella, pasa la noche sin desvestirse, recostado en el piso de tierra de su miserable choza o en un lecho de paja. Del total de las mantas importadas a Tenerife, ni una cuarta parte es utilizada para cubrir las camas, casi todos los campesinos la llevan como se muestra aquí”.
![]() |
| Lucha en La Laguna (s. XIX) con abundancia de mantas entre el público |
Aunque no sabemos la fecha en la que las mantas empiezan a usarse como prendas de vestir, si atendemos a D. José Pérez Vidal se remontaría a los inicios del s. XVI. Hablando de la manera de vestir de los pastores dice:
“La prenda más característica es la manta o capa. Es casi la única que, desde hace larguísimo tiempo ha distinguido al pastor canario. Ya en un contrato de guarda de vacas celebrado en Tenerife en 1510 figura una manta, entre otras cosas, con que se pagan determinados servicios realizados por un pastor”.
Otros autores han querido ver en la manta una continuación de una prenda usada por los aborígenes canarios, como Sabino Berthelot: “EI traje es el mismo en cuanto a la forma; la manta o el cobertor de lana plegado alrededor del cuello, ha reemplazado en Tenerife al tamarco de los Guanches”. Si así fuera, podríamos afirmar que esta prenda se usa en Tenerife desde tiempos de la colonización.
En 1809 Pereira Pacheco nos deja una referencia a este abrigo, cuando comenta la indumentaria de los gañanes o pastores de ganado vacuno:
Montan en pelo sin más aderezos que una soga al pescuezo del caballo con que lo sujetan. Su vestido es una manta plegada que se la ata
n por el cuello, se embozan en ella llevando bajo el brazo su palo, y son amigos de andar siempre a toda carrera”.
A lo largo de todo el siglo XIX las alusiones a esta prenda son constantes. Entre 1820 y 1830, así lo hacen Webb y Berthelot: “Los hombres en general villanos o campesinos se visten con la manta, especie de capa de lana que les cubre todo el cuerpo”.
En 1831, Francis Coleman McGregor la describe así: “El abrigo puede ser o bien de lana muy basta sin teñir o hecho de una manta de caballo, la cual los pastores se echan encima acogedoramente, en las montañas cuando el tiempo es húmedo o frio”.
En las “Cartas histórico-filosófico-administrativas sobre las Islas Canarias” de Nougués Secall, impresas en Sta. Cruz en 1858, se mencionan de esta manera: “Los labradores llevan una manta blanca de lana doblada, fruncida por el cuello al que la ajusta”.
![]() |
| Campesino de Tenerife (1885) |
Características
Esta relación de alusiones a la manta la podríamos incrementar con otros autores, pero en realidad vienen a corroborar lo dicho hasta ahora, sin apenas aportar algún detalle. Como hemos visto, “la manta” es una prenda de cama de aproximadamente 2,60 x 2,15 m que en Tenerife se utiliza como abrigo doblándola en dos partes de diferente tamaño. La exterior más larga, sobrepasa la rodilla, llegando muchas veces cerca del suelo. Por la parte interior, cuelga el resto de manta que queda después de haber ajustado el largo de la exterior a la altura de la persona. Se frunce por el doblez por medio de un cordón fuerte, quedando así en esencia confeccionada. Son muy frecuentes las que llevan los frunces forrados con pana, terciopelo o badana, lo mismo que los bordes delanteros y bajos, lo que las hace más confortables en el cuello y a la vez evita el desgaste por la zona de mayor roce.
Al parecer fue común la costumbre de coser una piedra en las puntas inferiores, para evitar que el viento la abriera y utilizarla como defensa si la ocasión lo requería.
“Algunos pastores han llevado una piedra o ‘tenique’ en cada una de las esquinas inferiores de la manta. Supongo que para evitar que el viento les levantase ésta, y con el riesgo consiguiente, los arremolinase... Pero, según me parece haber oído en La Laguna, las ocultas piedras impulsadas por la manta un poco a modo de honda, han constituido una terrible arma defensiva” (Pérez Vidal).
Las Mantas que llegaban de Reino Unido, eran de color blanco natural de la lana, con unas rayas, en número variable, de color azul ultramar, dispuestas en sentido de la trama cerca de las puntas. Estaban tejidas en ligamento de tafetán, con urdimbre y trama de lana más un fuerte abatanado y perchado posterior. La calidad y propiedades de la lana son muy similares a las del merino español: gran suavidad de tacto, brillo, ligereza e impermeable, lo que la hacía idónea contra el frío y el agua.
Durante su larga vida se lavaba muy rara vez, dándoseles la vuelta en algunas ocasiones, poniendo hacia el exterior la cara que hasta entonces había permanecido en el interior. Con el uso, se tornaban pardas de suciedad, perdían pelo y se desflecaban por los bajos.
Eran usadas por toda la población no solo en el campo sino también en ciudades y pueblos. Aunque se portaba en todas las ocasiones, los labradores más pudientes la sustituían por la capa en fiestas y las galas.Hay elementos de la indumentaria tradicional canaria, que por su funcionalidad o por su arraigo en la población han llegado hasta nuestros días, como es el caso de “la manta”.
Siguen en pleno uso, y no solo entre la población campesina de las medianías de la isla. Algunos grupos folklóricos como Los Sabandeños o Achaman las tienen como prenda esencial e identificativa, y muchas personas amantes de las tradiciones las usan en actos populares y festivos de toda la isla. Su fabricación continúa estando en Inglaterra, manteniéndose sus características y confección inalterables.
DULCE RODRÍGUEZ DE LA ROSA Asesora del Consejo Sectorial de la Indumentaria Tradicional de Tenerife (CSITT)
IMÁGENES
%20TENERIFE-HOMBRE%20DE%20TACORONTE%20LA%CC%81MINA%20N%C2%BA8%20.jpg)








No hay comentarios:
Publicar un comentario